El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que su administración iniciará conversaciones con Cuba, a la que calificó como “un país en bancarrota”, tras haber advertido en varias ocasiones que podría “apoderarse” de la isla gobernada por el régimen comunista.
“¡Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a dialogar!”, expresó Trump.
Se trata de la primera ocasión en que el mandatario estadounidense reconoce personalmente la existencia de estas conversaciones. La Habana ya había confirmado el 21 de abril la realización de un “encuentro” bilateral en su capital.
El mensaje de Trump sobre Cuba coincidió con su viaje a Pekín para participar en una cumbre decisiva con Xi Jinping, en medio de la ofensiva militar contra Irán que ha requerido un despliegue significativo de recursos.
El líder republicano en el Senado, John Thune, declaró el lunes que el conflicto con Irán debe ser considerado la máxima prioridad. “En este momento estamos centrados (…) en reabrir el estrecho de Ormuz”, señaló a periodistas al ser consultado sobre Cuba, según medios estadounidenses.
“Ningún republicano me ha mencionado a Cuba”, aseguró Trump en su declaración.
Washington mantiene desde hace cuatro meses un bloqueo casi total del suministro de petróleo hacia la isla, lo que ha agravado de manera notable la situación económica de su población.
Las relaciones bilaterales se han movido entre amenazas y sanciones por parte de Estados Unidos y las demandas de no injerencia de Cuba, que al mismo tiempo ha emitido gestos de conciliación, como la liberación de presos hace poco más de un mes.
El embargo estadounidense contra Cuba comenzó en 1962. Bajo el sistema comunista, la isla no celebra elecciones libres ni democráticas.
Con información de AFP.
