Japón volvió a encender las alarmas este lunes luego de que un fuerte terremoto de magnitud 7.6 sacudiera a la prefectura de Aomori, en el norte del país, movilizando de inmediato a equipos de emergencia y encendiendo la alerta de tsunami en varias zonas costeras.
El movimiento telúrico, que se registró a gran profundidad y se sintió en amplias regiones del archipiélago, provocó evacuaciones preventivas en comunidades cercanas al litoral, donde las autoridades pidieron a la población alejarse de playas, puertos y zonas bajas ante la posibilidad de que se generen olas peligrosas.
Hasta el momento, los primeros reportes no detallan daños graves ni número de heridos, pero autoridades japonesas advirtieron que se mantienen evaluaciones constantes, pues este tipo de sismos puede generar réplicas significativas durante las próximas horas.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) continúa monitoreando el comportamiento del océano y confirmó que el aviso de tsunami se mantendrá activo hasta descartar completamente cualquier riesgo.
Japón, uno de los países más sísmicos del mundo, cuenta con una estricta infraestructura y protocolos antisísmicos, los cuales fueron activados de inmediato tras el movimiento.
Mientras tanto, se pide a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y no difundir información no verificada.
