XALAPA VER. – Con la presunta salida de Verónica Hernández de la FGE, se daría curso a una serie de investigaciones «congeladas» en esa dependencia.
Lo que lleva a pensar que Manuel Fernández Olivares, actual secretario técnico de la FGE pasaría la navidad en la cárcel, por investigaciones de la DEA y la FGR que lo relacionan con el crimen organizado.
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Uno de los expedientes data del 2011 cuando el entonces
Oficial Mayor del Tribunal Superior de Justicia, cuando lo encabezaba Edel Álvarez Peña fue relacionado con el cártel de Los Zetas y señalado en investigaciones federales como una pieza clave que, desde el Poder Judicial, apoyaba a los miembros de ese grupo criminal.
El tema salió a flote en 2011, cuando fueron detenidos en Veracruz Luis Hernández Lechuga, “El Lucky”, cabecilla de Los Zetas en esa entidad. Meses después, en octubre de 2012, durante la ejecución del operativo “Veracruz Seguro” fueron aprehendidos otros presuntos miembros de ese cártel: Cristopher Fuentes Letelier, “El Chuletón”; Ignacio Valdez Ramírez, “El Chilango” y Genaro Trejo, todos ellos eran lugartenientes de Hernández Lechuga, “El Lucky”.
Estos miembros del crimen organizado declararon –averiguación previa 947/2012/VER-FIEAFTVS que Fernández Olivares era un aliado suyo, a quien por sus servicios le pagaban cien mil pesos mensuales.
Al famoso “Pampano”, quien fungió como juez de distrito, se le relacionó con la liberación de un criminal, en 2002, Ubaldo Gamboa Tapia, conocido como “El Uba”, quien fue asesinado en 2004 por gatilleros al servicio de Albino Quintero Meraz, “Don Beto”, representante del cártel de Juárez en Veracruz y enlace con el cártel del Golfo cuando era dirigido por Osiel Cárdenas, aseguro el periodista Ricardo Ravelo en una de sus investigaciones..
Lo curioso es que, pese a los señalamientos, Fernández Olivares siguió despachando como Oficial Mayor del Tribunal Superior de Justicia; también participaba en las reuniones de seguridad, realizadas por Jorge Winckler, militares y marinos para analizar la situación de Veracruz.
Ahora se asegura que funge como alto funcionario en la Fiscalía de Veracruz y que trabaja muy cerca de la encargada del despacho , Verónica Hánández, señalada de tener un familiar como cabecilla de una célula criminal en el estado que, según reconoció, es su prima pero que desde hace treinta años no tiene relación con ella.
Cierto o no, lo que sí llama la atención es que la Fiscalía veracruzana se haya convertido en un nido de delincuentes o, en el peor de los casos, que los delincuentes ahora dirijan la procuración de justicia en uno de los estados más violentos del país.
