Bajo la bandera de la transformación, el alcalde de Santiago Tuxtla, Noé Cadena, prometió marcar una distancia con las prácticas del pasado.
Sin embargo, los números en su Plan de Desarrollo cuentan una historia distinta.
Saltó a la vista una partida que ha dejado a más de un paisano en la oscuridad de la duda: 5.3 millones de pesos destinados exclusivamente a la adquisición e instalación de luminarias y accesorios.
¿Dónde quedó la austeridad republicana que tanto pregona su partido?
Lo que para el pueblo debería ser un servicio básico eficiente, para esta administración parece haberse convertido en la «caja chica» para servirse con la cuchara grande.
Mientras MORENA predica a nivel nacional el «no mentir, no robar y no traicionar», en Santiago Tuxtla el «paisano» parece haber encontrado un negocio brillante.
Ojo, Gobernadora Rocío Nahle , que su «consentido» podría estar iluminando más sus propios intereses que las calles del municipio

