La ceremonia del sorteo del Mundial 2026 inició con un momento nunca antes visto en la historia del fútbol: los mandatarios de los tres países sede —Claudia Sheinbaum, presidenta de México; Donald Trump, presidente de Estados Unidos; y Mark Carney, primer ministro de Canadá— fueron los encargados de extraer la primera bola correspondiente a sus naciones.

El gesto simbolizó la colaboración trilateral para la organización de la primera Copa del Mundo con tres sedes oficiales y con el formato ampliado que reunirá a 48 selecciones.

El arranque político–deportivo desató comentarios en redes, pues es la primera vez que los jefes de Estado participan directamente en una fase del sorteo mundialista, marcando el tono de una edición que promete romper récords de asistencia, logística y alcance internacional.

About The Author