“No queremos aprender a vivir anestesiados frente al sufrimiento humano” provocado por los altos niveles de violencia en el país, apuntó monseñor Ramón Castro Castro, obispo de Diócesis de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), durante la Caminata por la Paz en Cuernavaca, Morelos.
Este sábado, más de 8 mil personas salieron a las calles de Cuernavaca para exigir la paz que tanto necesitan las familias morelenses, aunque se trata de un mal que afecta a todo el país y que pudiera enfrentar una percepción ya normalizada por la sociedad en general.
“Desgraciadamente, palpo que una buena parte de la sociedad mexicana se está acostumbrando a ello, y eso es precisamente lo que no quisiéramos”, señaló el líder religioso entrevistado por Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, donde apuntó que estos niveles no son un fenómeno exclusivo de Morelos, sino que se extiende por todo el país desde hace años.
“En lugar de mejorar, aunque ciertamente se están haciendo muchos esfuerzos, no ha logrado alcanzar un remedio a toda esta situación tan compleja de violencia que estamos viviendo. […] Es lo que estamos tratando de hacer, conciencia, porque es peor que la propia violencia, acostumbrarse a ella”.
La movilización celebrada el sábado es la edición número 12, “doce y, sin embargo, las cosas siguen igual o siguen peor”; y es que, de acuerdo con el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, las autoridades de todos los niveles no están cumpliendo con la promesa de garantizar la seguridad e integridad de todos los mexicanos.
“Ciertamente tienen esas responsabilidades nuestras autoridades, porque tienen el poder, la capacidad, tienen todo aquello que -como ciudadanos- nosotros no poseemos, y es uno de sus deberes. Y, por desgracia, creo que en la mayor parte del país no se está cumpliendo con esa característica de un buen gobierno, de cuidar a sus ciudadanos y de ofrecerles seguridad y paz”.
Asimismo, monseñor Castro abordó el tema de los 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa acusados de mantener nexos con el crimen organizado por el gobierno de Estados Unidos. Al respecto, apuntó que estos lazos “es una triste realidad”.
“Es un fenómeno tan triste en México, también se hace presente en Morelos, a nivel municipal, son varios municipios del estado donde es claro que hay una relación con el narco y que un buen número de presidentes municipales están en sus puestos porque fueron precisamente promovidos, ayudados y patrocinados por el narco. Todos sabemos que el narco patrocina la mayoría de los candidatos sabiendo que alguno de ellos va a ganar y después les va a cobrar. Eso es una triste realidad y duele tanto lo de Sinaloa, de verdad, que se refleja en tantos otros estados y municipios; y Morelos no es la excepción”.
El obispo de la Diócesis de Cuernavaca aseguró que mantendrán sus Caminatas por la Paz “hasta donde sea posible” como una herramienta de denuncia para las autoridades.
