Dos contratos, uno firmado en 2022 durante la dirigencia de Mario Delgado y otro en 2025 con Luisa María Alcalde, documentan que Morena utilizó a Financiera para el Bienestar (Finabien) para realizar miles de pagos mediante giros telegráficos.
Una auditoría detectó solicitudes de hasta 252 mil 901 pagos, pero no pudo establecer cuánto dinero se entregó, quiénes fueron los beneficiarios ni por qué fueron seleccionados.
La revisión también señaló falta de controles suficientes para conocer el origen y destino de los recursos.
La auditoría no acreditó lavado de dinero, pero dejó sin responder preguntas clave sobre el destino de los recursos.
