Tras el hackeo a la Secretaría de la Defensa Nacional por parte de Guacamaya Leaks, salió a la luz que la Sedena contabilizó 1,643 militares que comprometieron la seguridad y la imagen del Ejército entre 2019 y 2020.

Se detalla que los militares habrían filtrado documentos, vendieron armas y vestuario, se involucraron en robos y extorsiones, compraron o vendieron drogas, o bien están vinculados a la delincuencia organizada, entre otros.

Entre lo más destacado se encuentra el caso de los 34 integrantes del Ejército, a quienes supuestos integrantes de la delincuencia organizada intentaron cooptar.

De estos, se comprobó que solo en dos casos se consolidó esta cooptación, en el resto se considera que las medidas preventivas adoptadas por los mandos fueron adecuadas.

Además, se lograron ubicar 78 casos de filtraciones de documentos oficiales, principalmente a través de Facebook, Twitter y mensajería instantánea.

Los casos de los militares que comprometieron la seguridad, corresponde a los informes que presentaron diversas secciones del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana tras aplicar medidas de contrainteligencia.

De acuerdo con los registros de correo electrónico filtrados por el grupo Guacamaya, el documento fue creado por el Sistema de Inteligencia Militar como parte de la evaluación 2019-2020 y muestra las estadísticas de casos en los que se han vulnerado las medidas de contrainteligencia.

About The Author