El Gobierno de Estados Unidos ordenó la suspensión temporal de las actividades de su personal en Michoacán tras una alerta de seguridad que pone en riesgo los intereses estadounidenses en la entidad.
La medida provocó la paralización de las inspecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), indispensables para autorizar la exportación de aguacate mexicano, por lo que quedaron suspendidas las operaciones de carga, procesamiento y embarque con destino al mercado estadounidense.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) informó que mantiene reuniones con autoridades mexicanas y estadounidenses para atender la situación y reducir el impacto económico en la industria.
Por ahora, únicamente podrá procesarse el aguacate recibido el 4 de agosto bajo supervisión de inspectores del USDA. El producto recibido este 5 de agosto podrá descargarse, pero no procesarse ni exportarse.
Estados Unidos consume más de 1.1 millones de toneladas de aguacate al año, y más del 80 % proviene de México, por lo que esta suspensión podría afectar tanto a productores mexicanos como al mercado estadounidense si la medida se prolonga.
