El feminicidio de Edith Guadalupe escala a nivel federal: mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo exige una «investigación científica», el caso revela una red de presunta corrupción donde funcionarios habrían cobrado a la familia por justicia. La destitución de estos servidores marca un precedente crítico sobre la integridad en la Fiscalía capitalina.
Sheinbaum se pronuncia sobre el caso de Edith Guadalupe
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lamentó el feminicidio de la joven Edith Guadalupe, la semana pasada en la Ciudad de México, y señaló que la Fiscalía General de la CDMX deberá llevar a cabo una «investigación científica» para resolver el caso.
La jefa del Ejecutivo federal señaló que este lunes, en la reunión que cada semana tiene la jefa de gobierno de la capital, Clara Brugada, con el Gabinete de Seguridad federal, dio detalles de este caso, en donde indicó que se separó del cargo a tres funcionarios de la Fiscalía capitalina por presuntamente pedir dinero a los familiares.
“Este caso lamentable de esta joven, que entiendo que se catalogó como feminicidio, la muerte de esta joven, muy, muy lamentable, triste”.
«Y lo que dice la familia de que se les pidió dinero, hasta donde entiendo, para poder atender el caso, entiendo que la Fiscalía General –lo informó la jefa de Gobierno viene los lunes– que la fiscal general de Justicia de la Ciudad de México separó del cargo a estas personas en lo que se hace la investigación, pues para poder esclarecer todo lo relacionado con esta joven y la acusación, el presunto responsable que se está haciendo. Pues la Fiscalía tendrá que hacer toda la investigación científica, porque no solo son los testigos, sino la investigación del presunto responsable que están determinando».
«Es muy buena la fiscal de la CDMX»: Sheinbaum
En Palacio Nacional, la Presidenta Claudia Sheinbaum destacó el trabajo de Bertha Alcalde Luján, fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, a quien calificó como una mujer honesta y con valores.
«Es muy buena la fiscal de la Ciudad de México, es una mujer con valores, honesta y pues, vamos a darle el espacio para que presente todo el trabajo relacionado con esto», agregó.
Dan el último adiós a Edith Guadalupe entre dolor y reclamos
Nueve paradas tuvo la procesión fúnebre de Edith Guadalupe. En el camino al cementerio, amigos, vecinos y familiares se detenían por el peso de la caja y porque, según decían, «ella no se quería ir sin tener justicia por su muerte».
Esa es la creencia de quienes acudieron al cortejo de Edith Guadalupe. Eran cerca de 100 personas que partieron de la Iglesia de Santa María Magdalena de Atlazolpa y caminaron detrás del féretro hacia el panteón de la Asunción de María, en la colonia Aculco, Iztapalapa.
Mientras tíos, hermanos y los más cercanos a la familia llevaban el ataúd blanco en hombros, no dejaba de escucharse el reclamo de justicia. Los dolientes exigían a la Fiscalía que «castigue a los corruptos que intentaron cobrarles por buscar a la joven y que investiguen quién es el verdadero culpable».
Ellos sostienen que «no puede haber un detenido sin las suficientes evidencias, las cuales sus propios peritos perdieron».
Según los asistentes al cortejo, eran las injusticias que vivió Edith las que detenían la procesión. «Nos detenemos por el peso de la caja porque, entre más pesa, menor es el deseo de irse. Es ella la que quiere justicia, la que se niega a marcharse sin tener la paz de saber que el feminicida está tras las rejas».
Aunque será en las audiencias cuando se determine si en verdad fue Juan Jesús «N» el responsable, la familia y amigos desconfían de los agentes, los peritos y las investigaciones, especialmente tras haberles negado la ayuda para encontrar a Edith con vida.
Con el cuerpo de la joven, también sepultaron la confianza en la Fiscalía capitalina.
