Dentro de Morena, en los pasillos de la política nacional, ya no es rumor: se habla abiertamente de movimientos de fondo con la llegada de Citlalli Hernández al engranaje interno del partido.
Las primeras señales apuntan a una reestructura profunda en varios estados… y Veracruz aparece subrayado en rojo.
De acuerdo con versiones, la reciente visita de Andrés Manuel López Beltrán al estado no dejó buenas impresiones. Aunque públicamente reconoció el trabajo realizado, aseguran que en corto habría expresado inconformidad por los limitados resultados operativos y el desgaste político que arrastra el partido en la entidad.
Con la llegada de Citlalli, el panorama para Veracruz podría cambiar de forma abrupta. En la lista de posibles ajustes, el nombre de Esteban Ramírez Zepeta aparece como uno de los primeros en salir. Al interior del partido, crece la percepción de un liderazgo ausente, rebasado por conflictos internos y episodios que han erosionado la operación política.
No es una exigencia nueva, ya que diversos actores ya venían empujando ese relevo desde hace meses, ante lo que consideran una conducción debilitada y resultados negativos.
La llegada de Citlalli dentro de dicho partido, sería una operación de control interno para recomponer territorios y hacerle frente a MC.
